José María y Corina lo habían conversado en alguna de sus tardes de té y facturas: toda muerte engendra ausencias y cada ausencia es un pedazo de muerte que se adhiere para siempre a nuestra piel de solos.
(De El perpetuo exiliado, 2016).

domingo, junio 28, 2009

Escrito desnudo















Estudio de Adán, para La Creación, de Miguel Ángel


Te espero en este ático donde habito en exilio voluntario. Aún no te conozco pero ya te deseo. Mientras aguardo tengo miedo de abrasarme en el desierto de la sábana en blanco.

Irrumpes de pronto mas el ansia de poseerte, de entregarme a ti, se estrella contra el rito moroso que oficias mientras tu cuerpo se despoja de su última hoja de parra.

Al tiempo que tu cuerpo aletea sobre el palimpsesto de la sábana fresca el temor se esfuma y la duda se instala debido al abismo que existe entre la caricia soñada y la que damos, entre la palabra que anhelamos y lo dicho.

La duda se desvanece en la orgiástica plenitud del instante. El placer perdura mientras mi piel es un escribiente sobre tu piel pero, como toda escritura es efímera, me resigno a tu partida.

Mi cuerpo, mutilado de ti, te sigue esperando.

Domingo 28 de junio de 2009, Día del Cincuentenario